La verdadera razón por la cual una persona debiera proteger a través de un seguro de vida, es que alguien dependa económicamente de él. Es decir, si tengo un hijo de 4 años de edad y fallezco, obviamente él será incapaz de mantenerse por sus propios medios -lo será hasta sus 18 ó 24 años. En este ejemplo sólo necesito que lo financien por veinte años, hasta sus 24 años de edad. Si este hijo gasta $350 mil mensuales, quiere decir que en 20 años gastará UF3850. Para garantizar el financiamiento de este hijo, necesitaría contratar un Seguro Temporal a 20 años por UF3500.
Los seguros de vida temporales son soluciones que permiten protegerse por un periodo y cantidad determinada. Al no tener asociado un ahorro, su costo es más acotado razón por la cual podemos alcanzar coberturas que a través de los seguros con ahorro no podríamos cubrir.
Los pagos que provienen de una indemnización por este tipo de seguros de vida, son considerados como indemnización, esto quiere decir que se tipifican como un ingreso no constitutivo de renta, o sea no pagan impuesto a la renta ni a la herencia (Art 17º, Nº3 de la Ley de la Renta, DL Nº 824).
Si una persona, lo que quiere es dejar un seguros de vida, por ejemplo para su hijo, en ValorCapital recomendamos que el pago de esta indemnización se pacte en rentas mensuales o anuales y no a través de un pago único, por el consiguiente riesgo que trae la administración de éste.
En el ejemplo anterior, al fallecer quedan pagados dividendos, créditos, colegios y en general todo lo que tenga asociado un seguro de desgravamen. Pero ¿qué pasa si me veo enfrentado a una invalidez? En ese caso no sigo generando ingresos y debo seguir con los gastos de salud, dividendos, colegios, créditos y los propios de mi especial estado de salud. En nuestros estudios, la mayoría de las personas no consideran la invalidez en sus seguros, y la necesidad de protección es 3 veces mayor que en caso de fallecimiento. |